El caso es que llevaba algunos meses pensando sobre ello y estaba completamente decidido. Pese a llevar una vida sexual bastante completa me faltaba algo y quería saborearlo (nunca mejor dicho) cuando antes. Era evidente que tendría que buscar un profesional, no podía recurrir a mi círculo de amistades, si lo supieran o incluso si solo lo sospecharan no se que podría pasar, mejor no pensarlo. Compré el periódico y me encontré a mi mismo recorriendo con un interés fuera de lo normal lo que estaba buscando, debo reconocer que el simple hecho de pensar lo que estaba haciendo que excitaba atrozmente, hasta el punto de que tenía una erección constante mientras leía todos los anuncios. Había subrayado varios cuando llegué a la parte de los travestis, no había pensado en ello y quizás sería una forma de probarlo no tan traumática, al fin y al cabo sería como estar como una mujer, pero con un buen rabo. Llame a varios de los anuncios y encontré uno que en principio me parecía bastante bien y cumplía todos los requisitos, rubia, buenas tetas, muy femenina y un buen rabo, al menos eso decía. Le dije que llegaba en 15 minutos y que se pusiera muy sexy para mi. El trayecto fue un infierno, había mucho tráfico y estaba nerviosísimo, además mi polla delataba mi enorme excitación y mi polla parecía reventar el pantalón todo el camino. Cuando llegué al edificio vi que era un edificio de apartamentos y que no dejaba de entrar y salir un montón de personas, bien, pasaré inadvertido, pensé. Al montar en el ascensor tenía la sensación de que todo el mundo sabía que es lo que iba a hacer, seguía igual o incluso más nervioso pero mi erección se había calmado un poco. Al llegar al piso salí del ascensor y espere a que todo el mundo entrara en sus respectivas puertas para buscar la letra que yo buscaba, me aseguré de nuevo que no había nadie y llamé a la puerta. Oí algunos ruidos y unos tacones correr de un lado para otro, sin duda se estaba preparando para recibirme, pasaron unos segundos y se abrió la puerta. Me agradó lo que vi, era bastante guapa, rubia, con dos tetas considerables y delgada, al girarse pude ver su culo, no estaba nada mal. Al andar movía sus caderas exageradamente, pero me gustaba. Su voz era un poco varonil, pero estoy seguro que para la mayoría de las personas pasaría como una mujer. Me dio dos besos y me preguntó que si le gustaba lo que veía, le dije que si, que era muy guapa pero que antes de nada me gustaría comprobar si eran de verdad, señalando con mi índice a sus tetas. Me dijo que no había problema y se levantó la blusa. Aparecieron ante mi dos enormes tetas, de silicona claro, pero eso a quien le importa. Le dije que era perfecta y me preguntó que quería hacer, le fui muy claro:
Sonrió y me preguntó cuanto tiempo quería estar, llegamos a un acuerdo y le pagué. Se llevó el dinero y apareció a los pocos segundos. Encendió la tele y puso una peli porno, pero a mi ya no me hacía falta excitación adicional. Se acercó a mi y me preguntó si quería tomar algo. Preparó dos cervezas y nos sentamos en el sofá. Me invitó a ponerme cómodo, o lo que es lo mismo, que me desnudara. Me puse de pie y me quité la ropa muy rápidamente quedándome solo en ropa interior. Mi bulto se notaba perfectamente y ella me pidió que me sentara. Seguimos hablando y le pedí que me enseñara a chupar pollas. Me dijo que primero me fijara como me la chupaba a mi y luego yo haría lo mismo con ella. Se puso de rodillas entre mis piernas y me bajó el slip, la polla saltó fuera, y ella la agarró con su mano, empezó a subir y bajarme la piel lentamente mientras que con la otra mano me acariciaba las pelotas. Acercó su boca lentamente y empezó a chuparmela con su lengua, primero todo el glande donde dedicó especial atención y luego empezó a subir y bajar con su lengua a lo largo del tronco mientras no dejaba de masturbarme muy lentamente. Puso sus labios encima de mi polla y fue abriéndolos muy lentamente mientras se la iba introduciendo lentamente, sentía el calor de su boca y estaba a punto de correrme, no podía más pero quería esperar, le dije que parara un segundo que había llegado mi turno. Se levantó y se fue desnudando hasta que quedó solo con unas braguitas, se las quitó y apareció su diminuta polla, era bastante pequeña, al menos en reposo y ella empezó a masturbarse para que se le pusiera dura. Le dije que no, que prefería ser yo quien lo hiciera, empecé a chuparle las tetas y en particular los pezones pero sabía que había venido hasta aquí para otra cosa. Ahora era yo el que me ponía de rodillas entre sus piernas y tenía a escasos centímetros de mi la primera polla que iba a saborear e incluso a tocar. Acerqué mi mano y la toqué suavemente, la agarré con mi mano y pude sentir su calor aunque estaba flácida. Empecé a jugar con ella, intentaba menearle la polla lentamente para que se pusiera erecta, quería sentir una polla gorda y dura en mi mano y en mi boca. Siguiendo sus instrucciones empecé a masajearle las pelotas, lentamente empezó a llevarme la mano hacia atrás, buscaba que le tocara el culo, llegué al mismo y su polla pareció reaccionar como por un soporte, lentamente fue creciendo en mi mano y ante mis ojos, no perdía detalle de como aquel miembro iba endureciéndose. Me dijo que me chupara el dedo y que se lo metiera por el culo lentamente. Sabía que había llegado el momento que tanto tiempo había esperado, vi aparecer una gota en el orificio de su polla y no lo dude, lo recogí con mi lengua apenas rozando su polla, lo saboreé y no me disgustó. Sabía que ya no había vuelta atrás, saque mi lengua de nuevo y tomé contacto con su polla, recorrí cada milímetro de su glande con mi lengua, era la primera vez que lo hacía y quería asegurarme que no se me escapaba ningún detalle. Abrí mi boca un poco más e introduje el glande en mi boca mientras seguía metiendole, ahora dos dedos a petición suya por el culo. Empecé a subir y bajar mi cabeza a lo largo de su polla, ella acompañaba mis subidas y bajadas con movimientos rítmicos de su pelvis, lo cual hacía que su polla entrara cada vez más dentro, al principio la intenté frenar, pero me di cuenta que era imposible. Me agarró con sus manos con fuerza del pelo y empezó a controlar el ritmo de mi mamada.
Aquello me excitó todavía más y a ella también porque cada vez que yo bajaba la cabeza me metía completamente su polla hasta dentro, mis labios tocaban su vello púbico.
Estaba excitadísimo y no me di cuenta de lo que estaba a punto de ocurrir, se iba a correr en mi boca, no había pensado que debía hacer en ese momento y no tuve tiempo para hacerlo, su leche se derramó y el primer chorro fue directo a la garganta, lo tragué sin saborearlo, solo notaba que estaba caliente, el segundo y sucesivos quedaron en mi boca y los fui tragando lentamente, mientras notaba como ella disminuía el ímpetu de sus embites contra mi boca y su polla iba decreciendo lentamente. Cuando me la saqué vi su cara de satisfacción, pero todavía quedaba mucho por hacer y experimentar. Se puso a cuatro patas y me pidió que se la metiera por el culo. No lo pensé, estaba excitadísimo y mi polla estaba a punto de reventar, me señaló un bote con vaselina que estaba encima de la mesa y me puso un poco en el capullo, a lo largo de la polla y en su agujero. Me coloqué detrás de él y empecé a empujar lentamente, entró con facilidad, aquel culito estaba estaba acostumbrado a tragarse pollas y desde luego mucho mas gordas que la mia, teniendo en cuenta la facilidad con la que se la tragó. Empecé a bombear despacio mientras ella empezaba a gemir y a decirme que le diera más fuerta, así lo hice y no tardé en correrme mucho, eyaculé dentro de su culo mientras me agarraba a sus tetas. Después de aquello me pidió que me pusiera yo a cuatro patas, no estaba seguro de querer seguir con aquello, pero estaba allí y ya había tomado la decisión. Se puso delante de mi y me pidió que se la chupara para ponerle a tono. De nuevo me introduje su polla en la boca y se la empecé a mamar, fue recobrando su dureza y tamaño poco a poco, mientras ella fue deslizando una de sus manos hasta mi culo, donde empezó a jugar con mi orificio trasero y virgen hasta ese momento. Se chupaba el dedo y me lo iba metiendo poco a poco, muy lentamente, lo metía y lo sacaba y debo reconocer que me gustaba y mucho. A continuación introdujo dos dedos, mientras yo seguía saboreando su erecta polla en mi boca. Empecé a moverme como una putita, movía mis caderas y ella pareció darse cuenta de que estaba a punto. Me sacó la polla de la boca y se puso detrás de mi. Primero me empezó a chupar con su lengua mientras seguía jugando con sus dedos, luego sentí como me untaba vaselina, estaba fría. Me preparé para recibirle, estaba tenso y me pidió que relajara todos los musculos, así sería mejor, me dijo. Sentí su polla apoyarse en mi culo y abrirse camino muy lentamente, me dolió un poco, pero los azotes que me estaba dando mientras me enculaba hacían que mi cabeza no se centrara solo en la enculada que estaba recibiendo. Cuando entró su capullo al completo sentí como mi esfínter se relajaba, pero fue solo una ilusión porque después comenzó a entrar el resto de aquel miembro, lenta pero implacablemente. Cuando la tuvo toda dentro, me lo dijo:
Yo no podía ni contestarle, estaba mas preocupado por otra cosa, dura, caliente y larga. Empezó a bombearme lentamente y aquello me gustaba mas y mas,
empecé de nuevo a mover las caderas, parecía una puta y
ella me lo decía una y otra vez. Después de algunos minutos así, en los que sus embestidas fueron cada vez más salvajes me dijo que se corría, sentí calor dentro de mi, sin duda me había llenado del líquido que antes había saboreado en mi boca. Fue bajando el ritmo, pero se quedó con su polla dentro mientras que la otra mano fue buscando mi polla, hasta que la encontró. Empezó a pajearme y mi polla se puso de nuevo dura. Mientras el seguía con su polla morcillona alojada en mi trasero.
Mientras me la meneaba, me daba cuenta que de nuevo me iba a correr, el hecho de sentir su polla dentro de mi y la paja que me estaba haciendo desde atrás era más que suficiente para correrme de nuevo. En ese momento vino a mi mente la posibilidad de tener otra polla en mi boca, eso me excitó sobremanera y acabé corriendome en su mano mientras me insultaba y me decía lo caliente y guarra que era. Acabamos los dos tumbados y acariciándonos, de nuevo acaricié
la polla que me había tomado por primera vez y después de
unos minutos me duche, me vestí y nos despedimos. Animate a que miles de personas conozcan tus relatos... Enviame un mail con tu relato erotico y lo publicaré aquí. |
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