No estuviste conmigo. Me encanta cuando platicamos en
el msn, cuando me pides que me masturbe y te masturbas leyéndome.
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No te he olvidado... ni lo haré, sé lo que
quiero y lo que siento, y te siento de noche... Me encanta cuando platicamos
en el mensajero, cuando me pides que me masturbe y te masturbas leyéndome.
Me acuerdo la primera vez que me enseñaste a hacerlo, como a pesar
de la distancia, podías hacerme vibrar con tus palabras escritas
en esa ventanita.
Y me dormí desnuda pensando en ti y en lo que has deseado verme
así, mis pezones se pusieron duros al roce de las sábanas
y mi coño escurría jugo de recordarte, prometí que
no lo haría, pero tuve que tocarme, era mucha mi necesidad de tenerte
y al saber que nunca podrá ser; empecé a acariciarme los
senos hasta que se pusieron duros y los pezones me dolían de tan
estirados que se me pusieron, moje mis dedos y empecé a recorrer
mis senos con ellos, pase mi lengua por mi pecho tratando de alcanzar
mis pezones y los jalé, pero sabes que tengo mis senos pequeños
y apenas llego, pronto empecé a sentir el bultito en medio de las
piernas, como se iba hinchando y me empezaba a temblar como si quisiera
algo, como si dijera tu nombre.
Mojé de nuevo mis dedos y recorrí mis pezones rosados…
y parados como te gustan, pase por el pecho, el estomago, el ombligo;
hasta que llegue al montecito justo donde se me hace el remolino de vellos
y me los empecé a jalar y frotar suavemente, como tantas veces
me pediste que lo hiciera.
Pensé en ir por el rastrillo y cortarlos como me has dicho que
te gusta, pero ves que apenas tengo y los deje así.
Seguí tallando el monte de vellos, moje de nuevo mis dedos en mi
boca y pase de frente el montecito, con el dedo medio me abrí paso
entre mis labios y sentí el bultito; bastante calientito y húmedo,
duro ya; alzado y tembloroso, al tocarlo sentí como me estremecí
y apreté mis labios para no decir tu nombre.
Empecé a frotarlo despacio y sentí como si un calambre me
recorriera desde mi clítoris, -mi bultito- hasta el cuello Solté
mis senos, que tenia apretando con mi mano izquierda y la humedecí
pasando mi lengua por ella, con la mano izquierda abrí mis labios
para dejar expuesto todo... ¿sabes que todavía la tengo
apretada?, como esperando que vengas a romperla con tu miembro... Esta
tan calientita y escurre, como deseaba que estuvieras aquí; me
seguí abriendo con la mano izquierda y la derecha seguía
concentrada en el bultito... Empezaron los jadeos, las ganas de gritar,
de sentirte dentro y empecé con el dedo a darme placer ya que tu
no podías estar conmigo para hacerlo, lo metí y lo saque
entre gemidos apretados para no ser descubierta Volví con la izquierda
a mis senos, a apretarlos como te deseaba y mientras el dedo entraba y
salía de mi imaginando que eras tú empujándome la
verga.
No aguante mas y di mas rápido, adentro, afuera, adentro, afuera,
adentro.
Cada vez que lo metía... Mas adentro quería que me llegara,
y ya no aguantaba los pezones duros, estirados y mojados con mi propia
saliva, y mi coño palpitando y mi dedo lleno ya de mis propios
jugos.
No pude más... Llene mi cama y mi mano de el orgasmo que me produjo
el sentir por un momento que eras tu el que estaba conmigo y me empujaba
la verga hasta lo mas profundo, llenándome de leche caliente Gracias
por ese momento que me diste… Aunque no estuviste conmigo
[INDICE
GENERAL]
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