En el baldío y en casa. Este es mi cuarto episodio, esperando que los anteriores hayan despertado en alguno de Guadalajara o alrededores, algún deseo de hacerlo conmigo y comprobar mis vivencias, No te pierdas la colección y verás lo bueno que ha sido para mí la experiencia gay, que he tenido a lo largo de mi vida; partiendo de la adolescencia hasta el día de hoy que tengo una fantasía, que espero haya alguno que se anime y en buena onda lo haga. En el baldío y en la casa es una experiencia tal algo breve pero que logramos realizar mi amor platónico y un servidor. Insisto una vez que nos iniciamos en la vida sexual, siendo J.A. dos años menor que yo iba logrando observar como era su evolución física, sobre todo en el miembro que cada día deseaba y sigo deseando más. Hubo una temporada, que nos hicimos de bicicletas la mayoría, y por las tardes, sobre todo en vacaciones, nos íbamos a pasear, diversos lugares. Una costumbre que tomamos J.A. fue irnos a pasear por un terreno baldío cercano a un arroyo, en donde había espacios bien cubiertos de follaje y que iban despertando en nosotros el deseo de hacerlo al aire libre. Lo hacíamos pero en casa de él, no nos atrevíamos de ir a la casa debido a que somos familia numerosa y siempre hay gente en ella, y ahí correríamos mucho riesgo. Pues cabe hacer la mención que nadie de ambas familia ha sabido las experiencias que pasamos ambos. Un día, ya algo tarde, decidimos salir a pasear en bicicleta, cada uno en la suya; después de un rato de pasear en bicicleta, decidimos irlas a dejar en las respectivas casas, y nos fuimos a recorrer el camino que nos llevaba al baldío, en el trayecto me comentaba que si podríamos invitar a algunos a nuestras experiencias, lo cual no me pareció en un primer momento pero después me empezaba a llamar la atención porque sería una nueva experiencia; pero no creíamos que era el momento, sino que le pedí me diera oportunidad de reflexionar al respecto, pero agregó que ya un amigo sospechaba algo porque nos veía siempre juntos y se le imaginaba algo similar a lo que estábamos viviendo. Llegamos al camino del terreno baldío, nos fuimos adentrando, sobre todo buscando no llamar la atención de las personas que vivían cerca, nos fuimos caminando despacio, y él se me acercó y me abrazo por la espalda, continuando la marcha, sintiendo poco a poco cómo se le iba levantando su miembro, lo cual me empezó a poner a mil. Continuamos hasta dar con un lugar en el que nos sentamos, eran unas escaleras que daban a una construcción por el lado de atrás (el patio), como acababa de oscurecer no corríamos tanto riesgo de que alguien nos descubriera, sin embargo no duramos tanto en ese lugar. Al sentarnos le fui desabrochando poco a poco el pantalón, y le removí la truza, pues estaba tan caliente que ansiaba ya tenerlo en mi boca, al verlo erecto y sabroso me lo lleve a la boca poco a poco, lo cual disfrutaba mi pareja; yo en mi caso me estaba elevando y poniendo insaciable, al grado que le empecé a decir que me lo metiera de un trancazo; le dejé de mamar, me puse dándole la espalda y me senté sobre su miembro que ya estaba expuesto, sentado sobre el miembro empezó a bajarme el pantalón y la truza; pero no se alcanzaba a penetrarme por lo que me pedía irnos a casa y terminar allá. Nos abrochamos nuestras prendas, y salimos del baldío, lo cual nos había puesto a mil, llegando a casa nos dimos cuenta que mi familia iba a una fiesta y que me iban a dejar en casa en compañía de una hermana, lo cual me volvió a encender al máximo porque por fin en casa lo íbamos a realizar. Mi hermana salió por un rato con una amiga, y pasamos al cuarto con el pretexto de ver la tele, pero en realidad haríamos el amor, nos sentamos en el piso y desvestimos nuestro vientre hasta los pies. Por primera vez lo hacíamos en casa y no teníamos mucho tiempo, por lo que me recosté poniendo un par de almohadas en mi miembro para levantar mi anillo y esperar el miembro que iba a entrar con el poco líquido preseminal que emanaba, lo cual me dolió y me llevó a disfrutarlo; como estábamos acostumbrados a hacer a más de una hora, nos tardamos, 45 minutos, pero fue una bestial cogida, solo me cogía, me cogía y me lo metía hasta el fondo, nunca lo había disfrutado tanto como en esa ocasión, fue bestial porque lo teníamos contra tiempo, su miembro llegó a un esplendor que lo sentí más grueso y largo. Al terminar le dí una buena mamada, recogiendo los residuos que tenía en su miembro y dejándolo limpio, hasta ese momento nunca me había tragado una leche de alguna persona, solo los residuos después de que mi amor se venía dentro de mí. Si alguien de Guadalajara, tiene lugar y quiere hacer realidad mi fantasía,
revivir mi experiencia con un grupo pero haciéndolo de uno en uno,
y que le reditúe a su bolsillo, sin beneficio para mí que
solo unas buenas penetradas, escríbanme, estoy dispuesto a todo
un fin de semana de viernes en la tarde hasta el domingo en la tarde,
soy pasivo, no obvio, tengo mucho de no hacerlo, claro SEXO SEGURO, SEXO
CON CONDON Animate a que miles de personas conozcan tus relatos... Enviame un mail con tu relato erotico y lo publicaré aquí. |
|||
| |
|||
| |
|||
| |
|||
| |
|||