Nunca me gusto el ambiente de los bares, simplemente disfruto del sexo, así que en los baños encontré el lugar ideal para ello. Me encanta el sexo, puro, sin ataduras sentimentales, a veces rudo, a veces tierno, pero siempre animal. Ese día me dirigí a San Diego desde mi natal Tijuana, solo cruzar la frontera y ya me sentía caliente, conforme me acercaba a mi destino sentía que el pulso se me aceleraba y la impaciencia me dominaba. Llegue por fin a los baños, me desvestí y cubierto con una toalla penetre por fin en aquel lugar de mis fantasías. El lugar estaba medianamente concurrido, camine por los pasillos, entre al vapor, entre al sauna, al jacuzzi, pero nada, no encontraba nada, o lo que encontraba interesante no encontraba correspondencia, pasaba el tiempo y mi calentura aumentaba, veía un rato las películas porno, veía, veía, de vez en cuando de entre la música de fondo se escapa algún gemido de placer que solo contribuía a calentarme mas. Por fin y un tanto desalentado me sumergí en el agradable calor del vapor, no se veía nada, aunque podía percibir a dos personas en el cuarto. Me senté, estire mi pie y toque una pierna, extendí mi mano y empece a palpar una pierna, mm. , se sentía tan agradable al tacto, velluda, firme y a la vez tan suave, el no hizo ningún movimiento de rechazo, al contrario abrió un poco mas las piernas, pero yo quería prolongar el momento, seguí deslizando mi mano suavemente a lo largo de la pierna y resistiendo mis impulsos subí mi mano hasta su pecho, acariciando, llegue a sus tetillas, pequeñas, duras, casi cubiertas de vello. A estas alturas yo ya estaba muy excitado, baje una de mis manos lentamente por su pecho, pasando por su ombligo y por fin llegue a su verga, ahhh, deliciosa, dura, carnosa, grande, empece a tocarla por todos lados, me encantaba, con la otra mano tocaba sus huevos, eran pesados, rasurados, suaves al tacto. Su rostro no me importaba, además el vapor era tan denso que no podía verlo. No pude resistir y me incline para saborear esa verga con mi boca, su sabor me encanto, sabia simplemente a verga, empece a mamar como desesperado mientras mi mano recorrían su cuerpo, el se recorrió hacia adelante de manera que empece a deslizar mis dedos hasta su culo, yo estaba calientisimo, casi tanto como encontré su culo, el puso sus manos sobre mi hombros y se dejo hacer.
Yo me sentía tan turbado, tan nervioso, tan puto, pero a la vez tan caliente. Empezamos a caminar el detrás de mi su mano en mis nalgas, su dedo en mi culo, todos volteaban a mirar, yo sentía la cara enrojecer, algunos sonreían, otros miraban con envidia, era obvio que me llevaban para cojerme, yo quería soltarme, pero a la vez me encantaba estar ahí, caminando con un dedo en el culo rumbo a un cuarto para me cogieran. Por fin entramos a un cuarto, una vez ahí empezó a besarme todo el cuerpo, yo me deje por completo, me mordía las tetillas, me apretaba me besaba, yo solo tocaba su verga y hasta entonces empece a temer al dolor que seguramente me causaría una verga de ese grosor.
Tomo la botella de poppers y me la paso, le di una inhalada con fuerza y sentí como todo mi cuerpo se aflojo, se puso de pie y me puso su cabezota contra mi culo, empujo, pero nada, volvió a empujar, yo sentía que me estaba empujando con un puño, pense esto fue una mala idea, pero seguí ahí, a gatas, abierto, esperando, poco a poco empezó a entrar en mi, me dijo grita, me gusta que griten cuando me los cojo, me sentía puto, putisimo, pero empece a pujar y a gemir de autentico dolor, sentía que me estaba abriendo en dos, me ardía, me llenaba, me dio otro toque a los poppers y seguía entrando, sentía como el culo se me iba abriendo como nunca antes, me quería quitar pero eso no estaba en sus planes, sentía casi como las lagrimas me salían, y seguí pujando, deslizo sus manos hacia mis tetillas y apretó fuerte, el dolor me distrajo un poco de lo que sentía en el culo, pero solo por un momento. Por fin sentí que sus huevos tocaron mis nalgas, no lo podía creer, lleve mi mano hasta mi culo y sentí la raíz de su verga, tocarla me calentó de nuevo y el dolor empezó a disminuir, en eso, me dice, te duele mi putita?, te duele?, sus palabras me causaron enojo, rechazo y calentura, ahí estaba completamente ensartado y pujando como una puta.
En eso el se empezó a venir, se movía tan fuerte, tan fuerte
que en fracción de segundos pensaba después de esta ni una
mas. Empezó a gritar, me nalgueó una vez mas y sentí
la fuerza de su chorro dentro de mi culo, aun a pesar del condón.
Huuuuu, me saco la verga lentamente y creo que hasta pude sentir el aire
en mi culo, de lo abierto que quedo al sacarla por completo. Me dio una
nalgada ligera y me dijo "any time", y se dio la vuelta y salió
del cuarto. Yo solo me estire para cerrar la puerta y quedar un rato ahí
tirado, rendido, pleno, satisfecho. Esa ha sido una de mis mejores cogidas Animate a que miles de personas conozcan tus relatos... Enviame un mail con tu relato erotico y lo publicaré aquí. |
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